Última Actualización

La aplicación practica de la gestión de impacto

¿Qué es el Impact Management Project (Proyecto de Gestión de Impacto)?

El Impact Management Project (Proyecto de Gestión de Impacto) es un esfuerzo colaborativo de más de 1000 profesionales, de diferentes disciplinas y geografías, para acordar fundamentos en común sobre la forma en que hablamos, medimos y gestionamos el impacto – y, por consiguiente, nuestras metas y desempeño.

Este esfuerzo, conformado por múltiples grupos de interés, ha sido habilitado por un consorcio de financiadores conscientes, que abarcan distintos contextos: desde inversionistas, pasando por filántropos y entes gubernamentales, hasta corporaciones multinacionales.

Esta página web es relevante para cualquiera que pretenda medir y gestionar sus efectos sobre las personas y el planeta, los positivos y negativos, sin importar sus motivaciones.

¿Qué es la gestión de impacto?

Todas las empresas generan efectos sobre las personas y el planeta a través de sus productos o servicios, sus canales de distribución, operaciones, gerencia y cadenas de distribución.

La gestión de impacto es el proceso mediante el cual se determina cuáles de los efectos experimentados por las personas y el planeta son materiales, tanto los positivos como los negativos. Guiados por nuestra comprensión del impacto y por nuestras intenciones y limitaciones, establecemos objetivos financieros y de impacto; instauramos la gerencia y los procesos necesarios para cumplir consistentemente con esos objetivos y, además, recolectamos nueva información acerca de la experiencia de las personas y el planeta para poder mejorar continuamente.

Podemos comenzar a gestionar nuestro impacto en cualquier momento; ya sea que estemos al frente de una empresa, tengamos un portafolio de empresas o estemos empezando desde cero.

Explora cómo comprender la experiencia de las personas y el planeta, definir sus intenciones y limitaciones, establecer objetivos financieros y de impacto y proporcionar y mejorar el impacto.

 

Ecosystem Created with Sketch. Legisladores Inversores & Financiadores Gestores de fondos Personas Planeta Propietarios de activos Empresas

¿Por qué necesitamos fundamentos comunes para gestionar el impacto?

Muchos tenemos la intención de gestionar nuestro impacto. Ya sea que experimentemos los efectos por nosotros mismos, dirijamos una empresa, invirtamos nuestro dinero, tomemos decisiones políticas o estudiemos ciencias sociales; nuestras decisiones dependen de la información que compartimos mutuamente acerca del impacto. Por ejemplo, las empresas dependen de la información sobre el impacto en las personas a las que afectan y los inversionistas dependen de la información de las empresas.

Por consiguiente, para gestionar el impacto necesitamos una comprensión en común de los efectos que las personas y el planeta están experimentando. Esto transmite los objetivos que todos establecemos y llevamos a cabo, y nos permite adaptar nuestros enfoques a medida que aprendemos más acerca de lo que funciona (y lo que no).

Cientos de profesionales, de diferentes contextos y países, se han reunido para acordar fundamentos en común sobre la forma en que comunicamos el impacto mutuamente. Contar con amplios fundamentos en común que nos ayuden a gestionar nuestros impactos no significa que todos usamos los mismos recursos, marcos o herramientas. Queremos usar recursos, ya sean exclusivos o estándares, que se adapten a nuestros propios contextos. Algunas personas quieren recibir información detallada con frecuencia; otros quieren menos detalles, con menos frecuencia. Lo importante es ser capaces de ver la información que compartimos sobre el impacto, cualquiera que sea, y observar en ella los mismos fundamentos.

¿Por qué son importantes los fundamentos en común para las empresas?

Toda empresa que afecte directamente a las personas o al planeta – sin importar si se trata de una multinacional enorme, un negocio pequeño o una organización sin fines de lucro – está interesada en comprender el impacto que genera, tanto positivo como negativo. A algunas empresas les importa porque existen precisamente para crear impactos positivos en las personas y en el planeta; a otras las motiva su preocupación por el riesgo regulatorio y reputacional; algunas lo ven como una forma de desbloquear el valor comercial (como, por ejemplo, reducir costes mediante el ahorro de energía o incrementar la retención de la fuerza laboral o la fidelidad del cliente); algunas otras quieren sacar partido del comercio para crear un impacto positivo que pueda avanzar por sus propios medios; y existen otras que, simplemente, creen que los negocios deben respetar a la sociedad y son fieles a ese ideal.

Independientemente de cuáles sean sus intenciones, los fundamentos en común permiten a las empresas de toda clase comprender los objetivos de impacto de los demás (empezando por sus clientes y empleados, pasando por inversionistas y fundadores, y terminando en los legisladores) para que, al trabajar juntos, todos puedan decidir cuál es la mejor manera de aportar y mejorar.

En palabras prácticas, si los accionistas de una empresa cuentan con una comprensión en común de lo que es el impacto y cómo gestionarlo, será más fácil recolectar y compartir la información correcta. A una empresa que comprenda y describa su impacto social y medioambiental según los mismos fundamentos que usan otras disciplinas (como la ciencia o el desarrollo social), le será más fácil trabajar en asociación con otros para beneficio de todos. Lee más sobre nuestra comprensión en común del impacto aquí.

 

¿Por qué los fundamentos en común son importantes para los inversionistas?

En finanzas, usamos los fundamentos en común sobre el desempeño – como rentabilidad, volatilidad y liquidez – para describir y administrar según nuestros respectivos objetivos financieros. También usamos las clases de activos, que agrupan inversiones que poseen desempeños financieros similares, para facilitar la alineación con las expectativas del inversionista. Los flujos de capital financiero y el ecosistema de gestión de inversiones han crecido, no solo porque tenemos normativas contables comunes, sino porque hemos desarrollado estos fundamentos en común para comunicarnos y alinear nuestras expectativas. Sería imposible mantener el “deber fiduciario” si no lo hiciéramos.

Los inversionistas también necesitan los fundamentos en común para comprender los efectos que diferentes empresas subyacentes – o portafolios de empresas – tienen sobre las personas y el planeta. Sin esto, nos enfrentamos a una creciente gama de etiquetas que dificultan la tarea de comprender qué productos de inversión ofrecen a los inversionistas mejores oportunidades de lograr sus intenciones y metas.

¿Integración medioambiental, social y de gobernanza?, ¿diagnóstico positivo o negativo?, ¿lo mejor de su clase?, ¿responsable o sostenible o invertir en el impacto?, ¿inversión temática?, ¿alineación de valores? Los fundamentos en común ampliamente usados para describir el impacto nos ayudarán a todos a diferenciar las inversiones según sus efectos sobre las personas y el planeta, y facilitarán un acoplamiento más eficiente entre la creciente gama de oportunidades de inversión y los objetivos de diferentes inversionistas.

Explore la sección sobre Objetivos para ver cómo una comprensión en común de los efectos de las inversiones sobre las personas y el planeta puede ayudarnos a categorizar el panorama de las oportunidades de inversión.